Tales of Tuscany RPG: una oveja desatará el caos en febrero

El sucesor de Athenian Rhapsody mezcla combates imprevisibles, enemigos reclutables y decisiones capaces de transformar todo un reino.

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Lambypoo en Tales of Tuscany RPG, entre casas destruidas y cráteres humeantes en una aldea pixel art de vista cenital

Hay juegos de rol que te piden salvar el mundo y otros que parecen empeñados en comprobar cuánto puedes estropearlo antes de hacerlo. Tales of Tuscany RPG pertenece claramente al segundo grupo. Su protagonista es una oveja, sus enemigos pueden acabar convertidos en compañeros y hasta un simple balido tiene consecuencias inesperadas.

La propuesta de Nico Papalia, creador de Athenian Rhapsody, ya tiene fecha: 22 de febrero de 2027. Top Hat Studios ha confirmado su llegada a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, PC mediante Steam, iOS y Android.

Un mundo abierto donde ser amable no es obligatorio

La aventura comienza después de una catástrofe bastante peculiar. Thunder Goober, un mago procedente de Elysium, atraviesa la atmósfera y arrasa con un rayo el pueblo de Lambypoo. La explosión dispersa a sus primos por Tuscany y deja una abertura en el cielo por la que se escapan partículas de experiencia.

El problema es que esa EXP no solo vuelve más poderosos a los habitantes del territorio. También altera su comportamiento, convirtiendo el viaje en una sucesión de encuentros difíciles de prever. Lambypoo tendrá que recorrer el mapa, encontrar a sus familiares y decidir qué hacer con un lugar que ha perdido cualquier parecido con la normalidad.

Lo interesante es que reconstruir Tuscany no será la única posibilidad. Podemos ayudar a recuperar las instalaciones de The Village y conseguir mejoras, pero también aprovechar el desastre para imponer nuestro dominio por la fuerza. Esa diferencia convierte las decisiones en algo más que una forma de cambiar algunos diálogos.

Tales of Tuscany RPG convierte los enemigos en compañeros

Uno de sus principales atractivos está en cómo plantea los enfrentamientos. En lugar de obligarnos a derrotar a cada criatura, el juego permite entablar amistad con prácticamente todos los enemigos, exceptuando determinados jefes especiales.

Los personajes reclutados pasan a formar parte del equipo con estadísticas propias, habilidades BURST y una personalidad diferenciada. Además, existen versiones shiny de todos ellos, un detalle que puede dar bastante juego a quienes disfrutan buscando variantes especiales y completando colecciones.

Este sistema introduce una decisión curiosa: eliminar a un adversario para conseguir experiencia o intentar convencerlo de que luche a nuestro lado. La composición del grupo dependerá así de nuestras acciones, no únicamente de encontrar personajes predeterminados durante la historia.

También hay espacio para combates que abandonan las reglas habituales del RPG. Algunas situaciones importantes nos obligarán a tallar calabazas, surfear en una piscina pública, completar papeleo o robar dinero a ancianos. La influencia de WarioWare se aprecia precisamente en esos cambios repentinos de actividad, que rompen el ritmo tradicional de los enfrentamientos.

El botón de balar puede ser más peligroso que una espada

Si hay una mecánica que resume la personalidad de Tales of Tuscany, es el botón dedicado exclusivamente a hacer «Baaa». No se trata de un simple sonido para gastar bromas: el balido permite interactuar con numerosos elementos del escenario.

Lambypoo puede utilizarlo para romper rocas y obtener objetos o dinero, comunicarse con personajes, destrozar ventanas e incluso hacer explotar vehículos. Una acción aparentemente ridícula termina convirtiéndose en una herramienta de exploración.

Además, reconstruir The Village permitirá desbloquear ventajas relacionadas con estas habilidades. Entre las mejoras anunciadas figura la posibilidad de derrotar enemigos directamente en el mapa mediante el balido, además de opciones cosméticas como cambiar el color de la protagonista.

Aquí aparece uno de los aspectos más prometedores del diseño: las mismas herramientas sirven para ayudar, explorar o provocar problemas. Si el juego consigue que esas posibilidades tengan consecuencias visibles, podría ofrecer una libertad bastante más interesante que la de un mundo abierto lleno de tareas repetitivas.

Una postal para recordar cada desastre que hayas provocado

Tales of Tuscany continúa el camino iniciado por Athenian Rhapsody, publicado en 2024, e incorpora una mecánica particular para convertir cada aventura en un recuerdo que se pueda compartir.

Al completar una partida recibiremos una Rhapsody, una postal personalizable que recoge nuestras estadísticas, las decisiones tomadas y una fotografía capturada dentro del juego. Estas postales podrán intercambiarse con amigos incluso cuando jueguen en plataformas diferentes.

La idea tiene sentido dentro de una aventura donde cada jugador puede actuar de manera distinta. Dos personas podrían terminar el juego con grupos, relaciones y resultados muy diferentes, y después comparar lo sucedido sin necesidad de haber recorrido exactamente el mismo camino.

Nico Papalia también mantiene su apuesta por un humor absurdo y desenfadado, aunque ha señalado que no pretende recurrir constantemente a bromas escatológicas. La intención es que las situaciones resulten divertidas por lo inesperadas que son, no simplemente por intentar provocar.

Con lanzamiento previsto para el 22 de febrero de 2027, Tales of Tuscany RPG tiene una oportunidad interesante de destacar entre las aventuras independientes. Su mayor desafío será conseguir que tanta locura funcione como un conjunto y no como una colección de ocurrencias. Porque rescatar a tus primos está muy bien, pero ¿quién no tendría curiosidad por descubrir hasta dónde puede llegar una oveja con un botón para balar?

Fuente: información oficial de Top Hat Studios y Nico Papalia, recogida por Gematsu. Ficha oficial de Tales of Tuscany.

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