La State of Decay 3 beta empieza a revelar algo más interesante que una simple evolución gráfica: Undead Labs quiere que sobrevivir a los zombis implique tomar decisiones difíciles incluso cuando no estamos combatiendo. Construir varias comunidades, gestionar grupos más numerosos y saber cuándo escapar podrían marcar la diferencia en una entrega que todavía no tiene fecha de lanzamiento.
El proyecto, anunciado en 2020 mediante un tráiler cinemático, comienza a ofrecer detalles concretos sobre sus sistemas. Y aunque queda mucho por conocer, las nuevas declaraciones de su director, Philip Holt, permiten entender mejor hacia dónde se dirige la franquicia.
State of Decay 3 beta: 8.000 jugadores ponen a prueba la supervivencia
Undead Labs ha pasado de contar con aproximadamente 2.000 participantes en su alfa inicial a unos 8.000 probadores en la beta cerrada. Es una ampliación considerable que permitirá al estudio recoger opiniones de perfiles diferentes, identificar problemas técnicos y comprobar cómo funcionan sus mecánicas en situaciones reales.
La intención es seguir incorporando jugadores progresivamente, aunque todavía no se ha comunicado cuándo podrán acceder nuevos participantes. También está prevista una beta en consolas con juego cruzado, mientras que la posibilidad de organizar una prueba abierta continúa sobre la mesa, sin una decisión definitiva.
Hay otro aspecto que podría resultar especialmente importante: la progresión cruzada. El equipo considera prioritario que los avances puedan acompañarnos entre plataformas, pero todavía no ha confirmado cuándo estará disponible esta característica.
Más allá del crecimiento de las pruebas, lo relevante es qué está intentando comprobar Undead Labs. Un juego donde conviven múltiples comunidades, sistemas de recursos y partidas cooperativas necesita equilibrar numerosos elementos. Ampliar la beta no equivale a anunciar un lanzamiento cercano, pero sí ofrece más oportunidades para detectar fallos antes de llegar al público general.
Las comunidades dejan atrás el límite de 12 supervivientes
Uno de los cambios más prometedores afecta directamente a la gestión de los asentamientos. En las anteriores entregas, el tamaño de nuestras comunidades estaba condicionado por un límite habitual de 12 supervivientes. State of Decay 3 quiere superar esa barrera y permitir grupos más numerosos y varios asentamientos.
Esto puede modificar profundamente la forma de organizar cada partida. En lugar de concentrar todos nuestros esfuerzos en una única base, tendremos más posibilidades para distribuir recursos, desarrollar puestos avanzados y decidir qué necesidades atender primero.
El estudio también está ampliando la recogida de materiales, la progresión individual de los personajes y las herramientas de administración de las bases. Sobre el papel, estos cambios apuntan a una supervivencia donde las decisiones de organización tendrán tanto peso como las expediciones al exterior.
La gran incógnita es cómo se equilibrará semejante crecimiento. Una comunidad más grande puede ofrecer ventajas, pero también plantea preguntas sobre el abastecimiento, la protección y la utilidad de cada superviviente. El verdadero salto no estaría en tener más personajes, sino en conseguir que gestionarlos resulte interesante.
Un combate más táctico donde escapar también será una victoria
La tercera entrega no pretende limitarse a introducir nuevas animaciones o armas. Undead Labs asegura que ha reconstruido completamente sus sistemas de combate, incluyendo los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, las armas de fuego y los objetos arrojadizos.
El objetivo es que los encuentros exijan evaluar los riesgos antes de actuar. En determinadas situaciones, retirarse será una decisión más inteligente que enfrentarse a todos los enemigos. Es una filosofía que encaja especialmente bien con una saga donde perder a un superviviente puede tener consecuencias importantes para nuestra comunidad.
También habrá ajustes en la dificultad según el número de participantes, acompañados de opciones más flexibles para personalizar los desafíos. Esto resulta fundamental porque Undead Labs no quiere convertir State of Decay 3 en una experiencia exclusivamente multijugador.
Philip Holt considera que una parte importante del público seguirá jugando en solitario. Por eso, la intención es ofrecer esencialmente la misma aventura tanto individualmente como en cooperativo, sin que jugar acompañado sea una obligación para disfrutar de sus principales sistemas.
Respecto a los zombis especiales, conocidos como Freaks, el estudio tiene varios diseños preparados que podrían incorporarse después del estreno. Sin embargo, ninguno de esos nuevos enemigos está confirmado como contenido futuro y todavía no se han implementado.
State of Decay 3 beta y el desafío de crear un mundo más vivo
Otro elemento que merece atención es el clima. En su planteamiento inicial, las condiciones meteorológicas tendrán efectos relativamente limitados, relacionados principalmente con la conducción de vehículos y la capacidad de los zombis para detectar nuestra presencia.
No obstante, Undead Labs está estudiando posibilidades más ambiciosas. Entre las ideas mencionadas figuran lluvias capaces de perjudicar los cultivos y sequías que reduzcan las reservas de agua. Son conceptos interesantes, aunque todavía no deben interpretarse como características confirmadas.
Si alguna de estas propuestas termina incorporándose, podría conectar dos apartados que tradicionalmente funcionan por separado: el entorno y la economía de nuestras bases. Una mala cosecha, por ejemplo, obligaría a reconsiderar expediciones, suministros y prioridades sin necesidad de introducir nuevos enemigos.
Por ahora, conviene diferenciar claramente las mecánicas previstas para el juego de aquellas que siguen en fase de exploración. La ambición de un sistema no garantiza su presencia en la versión final, y precisamente las pruebas servirán para determinar qué ideas funcionan realmente.
Undead Labs recupera el control de la saga y prepara su futuro
Las novedades jugables llegan acompañadas de un cambio empresarial importante. Tras su separación de Microsoft, Undead Labs es ahora propietario de la propiedad intelectual de State of Decay y de sus anteriores videojuegos, según ha confirmado Philip Holt.
El estudio también dispone de un socio editor, aunque todavía no ha revelado su identidad. Esta nueva situación abre una etapa distinta para la franquicia, con más control sobre su propiedad intelectual, pero también con preguntas pendientes sobre la distribución y la estrategia comercial.
El movimiento encaja dentro de un sector en el que la relación entre estudios, editoras y grandes compañías continúa evolucionando. En Battle4Play también hemos abordado los movimientos empresariales alrededor de Arkane Lyon y Marvel’s Blade, otro ejemplo de cómo las decisiones corporativas pueden convertirse en una parte relevante del futuro de un videojuego.
En cuanto al soporte posterior al estreno, Holt quiere mantener State of Decay 3 activo durante tanto tiempo como resulte económicamente viable. El precedente es importante: State of Decay 2 recibió 38 actualizaciones, demostrando que la franquicia puede evolucionar mucho después de su lanzamiento.
Eso no significa que la tercera entrega tenga garantizado un calendario equivalente. Su continuidad dependerá de factores como la recepción del público y la sostenibilidad del proyecto. Tampoco se han comunicado todavía su precio ni una fecha de salida.
Las declaraciones proceden de una entrevista de Philip Holt, máximo responsable de Undead Labs, en el canal de YouTube SabiansLastWatch.
En definitiva, la State of Decay 3 beta deja entrever una secuela que quiere dar más importancia a las consecuencias de nuestras decisiones que al simple número de zombis en pantalla. La clave estará en comprobar si todas estas novedades consiguen funcionar juntas. ¿Preferís una supervivencia centrada en gestionar grandes comunidades o una experiencia más directa donde cada enfrentamiento sea decisivo?












