Last Gambit gratis en Steam: consíguelo antes de que cueste 4,99 €

Un original juego de ajedrez con elementos roguelite dejará de ser gratuito el 13 de noviembre, pero quienes lo añadan antes a su biblioteca podrán conservarlo para siempre.

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Last Gambit gratis: unicornio, fénix, grifo y catapulta de mármol en un tablero de ajedrez gótico bajo un cielo rojo

Hay videojuegos que permiten probar su propuesta sin pagar, pero no todos dejan conservarla cuando llega su lanzamiento definitivo. Eso es precisamente lo que ocurrirá con Last Gambit gratis, una curiosa mezcla de ajedrez y estrategia roguelite que está a punto de cambiar de modelo comercial.

El título independiente de Mads se encuentra en acceso anticipado desde el 27 de agosto de 2026. Sin embargo, el próximo 13 de noviembre abandonará esta fase y pasará a costar 4,99 euros. La buena noticia es que quienes lo incorporen antes a su biblioteca de Steam podrán seguir disfrutándolo sin pagar, incluso después de su estreno oficial.

Last Gambit gratis: cómo conservarlo antes del cambio de precio

La oportunidad tiene una condición bastante sencilla: añadir el juego a tu biblioteca de Steam antes del 13 de noviembre de 2026. No se trata de una demostración ni de un fin de semana gratuito. Según explica su creador, los usuarios que ya tengan el título asociado a su cuenta conservarán el acceso permanentemente.

Tampoco será necesario completar la campaña, desbloquear determinados contenidos o realizar algún trámite cuando llegue la versión 1.0. La licencia gratuita se mantendrá y sus propietarios continuarán recibiendo las actualizaciones que se publiquen posteriormente.

Para conseguirlo basta con acceder a la página oficial de Last Gambit en Steam, iniciar sesión y utilizar la opción gratuita para incorporarlo a la biblioteca. Está disponible para Windows, Mac y Linux, con textos en español.

Conviene no confundir esta oportunidad con otras promociones temporales. Por ejemplo, la prueba gratuita de Football Manager 27 permite jugar durante un periodo limitado, mientras que Last Gambit ofrece conservar el título completo una vez termine su etapa gratuita.

Un ajedrez donde puedes fabricar tu propio ejército

Lo más llamativo de Last Gambit no es únicamente su precio. Su propuesta parte de una pregunta interesante: ¿qué ocurriría si las piezas de ajedrez dejaran de estar limitadas a las seis clases tradicionales y pudiéramos diseñar nuestro ejército antes de cada enfrentamiento?

El juego cuenta con 27 tipos de piezas, incluyendo las conocidas figuras del ajedrez y otras completamente diferentes. El Unicornio y el Grifo comparten tablero con una Reina del Vacío capaz de atravesar sus bordes y aparecer por el extremo contrario. También encontramos un Fénix que puede renacer, unidades de asedio como Catapultas y Trebuchets, un Invocador y un Espejo.

Pero disponer de nuevas unidades es solamente el principio. Podemos fusionar dos piezas para conseguir otra más poderosa, clonar unidades y evolucionar peones durante el combate. Además, la colocación inicial no sigue una formación obligatoria: cada jugador decide cómo distribuir sus fuerzas.

Esta libertad introduce una capa de planificación que va más allá de memorizar aperturas. Una pieza especialmente fuerte puede resultar inútil si la formación no aprovecha sus movimientos, mientras que una combinación aparentemente modesta puede abrir posibilidades inesperadas.

No es el único independiente que intenta transformar reglas familiares en una experiencia diferente. Recientemente también conocimos un peculiar roguelite de cartas protagonizado por un virus informático, otra propuesta que utiliza mecánicas reconocibles para construir desafíos poco habituales.

Una campaña roguelite que cambia las reglas de cada batalla

El modo Historia utiliza un mapa con caminos ramificados, dividido en capítulos donde aparecen combates, mercaderes y jefes. No empezamos con todas las piezas disponibles: tendremos que descubrirlas superando enemigos importantes, consiguiendo trofeos, cumpliendo desafíos especialmente exigentes o experimentando en el Laboratorio.

Durante las partidas también obtenemos ventajas capaces de alterar las reglas habituales. Algunas permiten deshacer un movimiento, congelar una pieza enemiga, teletransportar unidades o devolver al tablero combatientes derrotados. Así, una estrategia que parecía condenada puede recuperar sus opciones gracias a una habilidad bien utilizada.

La campaña incluye además una particularidad social. Los jugadores que comparten la misma semilla pueden aparecer en el mapa y encontrarse en un sistema de Trueque para intercambiar piezas y ventajas. También existe la posibilidad de retarlos, incluso cuando no están conectados, enfrentándose a una representación de su ejército.

Esta combinación resulta interesante porque acerca la construcción progresiva de unidades al funcionamiento de los roguelites. En lugar de buscar una única formación perfecta, el jugador debe adaptarse a lo que consigue durante cada recorrido. Es una filosofía que también encontramos, aunque aplicada a las cartas, en Monster Train 2 y su construcción estratégica de mazos.

Combates online, partidas locales y desafíos semanales

Quienes prefieran competir contra otras personas encontrarán dos modalidades principales. En Fijo, ambos participantes reciben un conjunto común de piezas, cada uno veta una y después construye su ejército con las opciones restantes. De esta manera, la preparación forma parte del enfrentamiento.

En Presupuesto, por el contrario, cada unidad tiene un coste y debemos distribuir una reserva de puntos. Podemos apostar por unas pocas piezas poderosas o formar un ejército más numeroso. El sistema de emparejamiento tiene en cuenta la puntuación, el tiempo de partida y las ventajas seleccionadas.

También hay enfrentamientos online de dos contra dos, servidores compartidos entre plataformas compatibles y alternativas para quienes no quieran competir por internet. Es posible jugar contra la máquina sin conexión o disputar partidas entre dos personas en la misma pantalla.

La progresión se completa con más de 40 trofeos, algunos necesarios para desbloquear piezas, colecciones de ventajas, recetas de fusión y objetivos semanales. El modo Carrera permite consultar estadísticas y rangos, ofreciendo otro incentivo para seguir perfeccionando las estrategias.

Por qué dejará de ser gratuito y qué cambiará con la versión 1.0

El desarrollador anunció el 30 de octubre que Last Gambit abandonará el acceso anticipado el 13 de noviembre. Su decisión de introducir un precio único de 4,99 euros responde a una cuestión de sostenibilidad: mantener los servidores multijugador y continuar trabajando en el proyecto tiene costes.

Mads quiere evitar un modelo basado en anuncios, suscripciones, tiendas internas o ventajas de pago que puedan desequilibrar los enfrentamientos. En lugar de monetizar las piezas o las posibilidades competitivas, la propuesta consiste en cobrar una sola vez por el juego completo.

Es una decisión que también afecta a cómo se percibe su sistema de progresión. En un título donde descubrir nuevas unidades es parte fundamental de la experiencia, venderlas por separado podría cambiar considerablemente el sentido de cada desbloqueo. Mantenerlas dentro del propio juego permite que conseguirlas dependa de los desafíos y no de compras adicionales.

La transición a la versión definitiva llega acompañada de mejoras recientes: una interfaz más clara en numerosas pantallas, nuevas animaciones y ajustes de fluidez y estabilidad. Además, los movimientos especiales asociados a los rasgos pueden activarse mediante un doble toque sobre la pieza correspondiente.

Todavía es pronto para valorar su recepción entre los jugadores. Actualmente cuenta con solo nueve reseñas en Steam, una cantidad insuficiente para que la plataforma muestre una valoración global. El lanzamiento de la versión 1.0 será una oportunidad para comprobar cómo evoluciona su comunidad.

Por ahora, Last Gambit gratis representa una ocasión poco habitual: añadir a la biblioteca un juego completo que pronto será de pago, sin perder las futuras actualizaciones. Y más allá del ahorro, su mezcla de ajedrez, fusiones y aventuras roguelite merece al menos una mirada. ¿Os atreveríais a enfrentaros a una Reina capaz de atravesar el tablero o preferís las reglas tradicionales?

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