Un buen plan de trabajo puede venirse abajo cuando alguien decide utilizar a un alienígena como proyectil. Esa es parte de la gracia de Gravhounds Game Pass, una propuesta que mezcla construcción, supervivencia y física impredecible. El nuevo juego cooperativo de Octopus Panic ya se puede disfrutar desde este 2 de noviembre de 2026, y tiene una idea bastante peculiar: convertir a cuatro perros espaciales en los empleados menos afortunados de la galaxia.
Su estreno inaugura los lanzamientos de día uno de Xbox Game Pass en noviembre. Sin embargo, lo más interesante no es únicamente su incorporación al servicio, sino cómo intenta combinar la preparación estratégica de una base con el caos de tener que abandonarla antes de que sea demasiado tarde.
Gravhounds Game Pass convierte cada misión en una apuesta arriesgada
En Gravhounds no somos soldados que buscan salvar el universo. Controlamos a perros obreros modificados mediante bioingeniería que han terminado muy lejos de casa. Su supervisor es COSMO, una inteligencia artificial que sigue enviándolos a realizar trabajos peligrosos en planetas infestados de criaturas hostiles. La prioridad de la empresa está clara: cumplir la cuota de producción, aunque sus empleados acaben convertidos en comida alienígena.
Cada expedición comienza con la preparación de una pequeña operación industrial. Hay que localizar materiales, instalar infraestructuras, completar los encargos y mantener a raya a los enemigos. Cuando llega el momento de marcharse, toca recoger todo lo posible y alcanzar la extracción. El problema es que las recompensas aumentan cuanto más tiempo permanecemos en el planeta, pero también lo hace la agresividad de los enjambres.
Ahí aparece una decisión que puede cambiar por completo una partida. ¿Abandonamos el lugar con los recursos conseguidos o seguimos trabajando para obtener materiales más valiosos? El sistema recuerda al riesgo de los juegos de extracción, aunque aquí se combina con la gestión de instalaciones y la defensa de posiciones. No basta con disparar bien: también hay que saber cuándo dejar de trabajar.
Construir una base es tan importante como saber destruirlo todo
El elemento que más personalidad aporta a Gravhounds es el Grav Beam, una herramienta gravitatoria que sirve para transportar recursos, desplazar equipamiento y colocar kits de construcción. También permite agarrar elementos del escenario y convertirlos en proyectiles improvisados. Incluso los propios enemigos pueden terminar volando por los aires. Y sí, los compañeros tampoco están completamente a salvo de nuestras ocurrencias.
La construcción tiene bastante más importancia de la que podría parecer inicialmente. Los jugadores deben tender tuberías por terrenos peligrosos para distribuir energía y recursos, conectar generadores, instalar torretas defensivas y utilizar fabricadores. Una infraestructura bien organizada puede facilitar la supervivencia, pero cualquier error de planificación puede complicar la defensa cuando aparezcan las oleadas alienígenas.
El movimiento también forma parte de esta combinación. Los Gravhounds cuentan con impulsos en distintas direcciones para reposicionarse rápidamente, esquivar amenazas o acudir al rescate de otro jugador. Además, durante las misiones se consiguen mejoras y habilidades acumulables que permiten reforzar distintas estrategias. Cada perro tiene sus propias fortalezas, por lo que combinar personajes y coordinar sus capacidades puede resultar decisivo en los planetas más exigentes.
Esta mezcla de herramientas, físicas y decisiones compartidas es lo que puede diferenciarlo de otros cooperativos. Mientras propuestas como Escape Academy 2 apuestan por resolver problemas en equipo, Gravhounds plantea situaciones donde una solución improvisada puede funcionar perfectamente o provocar un desastre memorable.
Siete veteranos de Halo y Battlefield buscan algo diferente
Detrás de esta aventura se encuentra Octopus Panic, un estudio independiente formado por siete desarrolladores con experiencia en producciones mucho mayores. Entre los proyectos en los que han trabajado sus integrantes aparecen Halo, Battlefield, Star Wars, The Saboteur, Def Jam: Fight for NY y Full Spectrum Warrior. Un historial llamativo para un equipo que ahora debuta con una propuesta protagonizada por perros trabajadores.
El proyecto tuvo su gran presentación durante la Opening Night Live de Gamescom, celebrada en agosto de 2026. Allí se anunció su fecha de estreno y se confirmó su llegada directa a Xbox Game Pass. La elección del acceso anticipado tiene sentido para un juego basado en sistemas que pueden interactuar de maneras inesperadas: las estrategias de los jugadores y los problemas que descubran servirán para orientar los próximos ajustes.
El estudio calcula que esta etapa durará aproximadamente seis meses, aunque podría prolongarse. El núcleo jugable ya está implementado y ha pasado varias rondas de pruebas externas. De hecho, Octopus Panic comunicó en octubre que más de 20.000 participantes habían intervenido en una prueba abierta, antes de publicar una demostración gratuita.
De cara a la versión 1.0, sus responsables quieren introducir nuevos Gravhounds, encargos, planetas, enemigos, armas y rutas de progresión. También revisarán el equilibrio, el rendimiento y la experiencia cooperativa a partir de las opiniones de la comunidad. Por tanto, estamos ante un juego funcional, pero todavía en evolución, no ante un lanzamiento completamente terminado.
Dónde jugar a Gravhounds y qué viene después en Xbox Game Pass
Gravhounds está disponible desde el 2 de noviembre a las 18:00 horas de España peninsular, correspondientes a las 12:00 del mediodía en la costa este estadounidense. Puede jugarse en Xbox Series X|S, ordenadores mediante Steam o la aplicación de Xbox y a través de Xbox Cloud Gaming. Su incorporación desde el lanzamiento corresponde a Xbox Game Pass Ultimate y PC Game Pass.
También cuenta con Xbox Play Anywhere, una ventaja para quienes alternan entre consola y ordenador dentro del ecosistema Xbox. Las compras digitales compatibles y las partidas guardadas se comparten entre ambas plataformas, evitando tener que comenzar desde cero al cambiar de dispositivo.
En Steam, el precio indicado para esta primera etapa es de 14,99 dólares. Octopus Panic ya ha adelantado que espera incrementarlo conforme se acerque la versión definitiva, aunque comunicará cualquier modificación con antelación. Los interesados pueden consultar la ficha oficial de Gravhounds en Steam para conocer los detalles de su desarrollo y disponibilidad.
El estreno llega justo después de un cierre de octubre cargado de novedades en Game Pass. Noviembre continuará el día 3 con Pit of Goblin, otro lanzamiento de día uno. Más adelante están previstos Football Manager 27 y Warhammer Survivors para el 10 de noviembre, mientras que Thronefall llegará el día 11. Microsoft también tiene pendiente presentar la primera oleada oficial del mes, cuyo anuncio se espera para el 3 de noviembre.
Este calendario refuerza la variedad de propuestas que está reuniendo el servicio. Como ya hemos visto con el protagonismo de los estudios independientes en Xbox, no todos los estrenos necesitan un presupuesto gigantesco para intentar destacar. En este caso, la apuesta consiste en convertir cada sesión cooperativa en una historia diferente.
Gravhounds Game Pass tiene ahora la oportunidad de demostrar si sus herramientas de construcción y su física caótica pueden mantener el interés más allá de las primeras partidas. Sobre el papel, lo atractivo no es únicamente sobrevivir a los alienígenas, sino comprobar cuánto puede complicarse un trabajo aparentemente sencillo cuando cuatro amigos intentan ponerse de acuerdo. ¿Seríais capaces de cumplir la cuota o acabaríais lanzándoos unos a otros antes de llegar a la nave?












