El endgame de Path of Exile está a punto de recibir una de sus mayores revisiones. No se trata únicamente de añadir enemigos más poderosos o nuevas recompensas: Grinding Gear Games quiere cambiar cómo elegimos los desafíos, combinamos mecánicas y aprovechamos el botín. La expansión 3.30, Covens of Umbra, llegará el viernes 13 de noviembre de 2026 con una propuesta que afecta tanto a los veteranos como a quienes todavía están recorriendo la campaña.
Presentada durante ExileCon 2026, la actualización introduce una liga protagonizada por las brujas de Umbra, pero su verdadero alcance está en la transformación de sistemas que llevan tiempo formando parte del juego. El director Jonathan Rogers la considera una de las mayores renovaciones del contenido avanzado en mucho tiempo.
El endgame de Path of Exile tendrá un Atlas mucho más personalizable
Hasta ahora, buena parte de la planificación del contenido avanzado giraba alrededor de las mecánicas disponibles y los recursos necesarios para modificarlas. Con Covens of Umbra, el Atlas utilizará regiones diferenciadas por colores para decidir qué actividades aparecen. La idea es que acumular mecánicas incremente tanto el peligro como las posibles recompensas.
Esto abre una cuestión interesante: ya no importará solamente qué actividad queremos completar, sino también qué estamos dispuestos a combinar. Blight recibirá nuevos modificadores, Ritual podrá incorporar la mirada del Bodach o un esbirro del Rey de la Niebla, Ultimatum permitirá doblar la apuesta y Expedition contará con obeliscos capaces de revivir monstruos mágicos y raros.
El cambio más significativo afecta a los Escarabajos. Los conocidos Scarabs dejarán su sitio a los Hilos de la Creación (Threads of Creation), objetos que podrán obtenerse como botín y que estarán asociados a Abyss, Blight, Legion, Breach, Incursion, Betrayal, Bestiary, Expedition, Ultimatum y Ritual.
Será posible colocar hasta ocho hilos en el dispositivo de mapas y, más adelante, potenciar tres mecánicas simultáneamente. Además, el Atlas recordará la última combinación utilizada. Parte de las funciones que antes dependían de los escarabajos se trasladarán al renovado árbol de pasivas del Atlas.
Lo llamativo es que las actividades también podrán interferir entre ellas. Un espíritu atormentado cercano a una Expedición podrá enterrarla bajo una lápida embrujada, algunos cofres podrán infectarse de Blight y los mercenarios próximos a un pozo de Abyss podrán aparecer acompañados por el Capellán del Pozo. La combinación de encuentros será una parte importante del desafío, no simplemente una forma de añadir más enemigos.
Covens of Umbra convierte los jefes en desafíos que podemos modificar
La nueva liga parte de un conflicto de siglos contra las brujas de Umbra. Desde las primeras zonas encontraremos seguidores de la Reina del Aquelarre realizando rituales para invocarla. Interrumpir estas ceremonias nos permitirá escoger Destinos (Fates) que alterarán el enfrentamiento contra el jefe de la zona.
La decisión tiene consecuencias directas: cuanto mayor sea la dificultad que aceptemos, mejores podrán ser las recompensas. Conforme avancemos aparecerán cuatro o cinco destinos por zona, de los cuales podremos combinar hasta tres en un mismo combate. Algunos producirán efectos adicionales al cumplir condiciones especiales, mientras que repetir destinos idénticos multiplicará su influencia.
Este sistema no termina al derrotar al enemigo. Los adversarios potenciados podrán dejar caer trofeos macabros, representados por cabezas, cuerpos, brazos y piernas. Estos restos servirán para alimentar al Wickerman, un hombre de mimbre al que vincularemos nuestra alma y del que podremos obtener parte del poder de nuestros enemigos.
Podremos equipar hasta cuatro trofeos simultáneamente, con tres niveles de rareza. Así, la recompensa no dependerá exclusivamente del objeto que caiga al suelo: también podremos aprovechar características de los adversarios derrotados para modificar nuestras posibilidades.
La dificultad aumentará con los Destinos Funestos (Grim Fates), variantes vinculadas a cada jefe pináculo que transformarán sus ataques y se guardarán en una ranura del Wickerman. El enfrentamiento definitivo de esta línea de contenido será contra la propia Reina del Aquelarre.
La campaña también cambia: más jefes y menos zonas sin enfrentamientos
Aunque el rediseño del Atlas concentra buena parte de las novedades, Grinding Gear Games también ha revisado la campaña original. El estudio ha reorganizado determinadas zonas cuando resultaba necesario para garantizar que los jugadores se encuentren con sus respectivos jefes.
Además, se incorporarán más de dos docenas de jefes nuevos en lugares donde anteriormente no existía ninguno. Todos podrán volver a combatirse durante el endgame, por lo que no quedarán limitados al recorrido inicial de la aventura.
Esta decisión tiene sentido dentro de la nueva liga: si Covens of Umbra pretende que modifiquemos los enfrentamientos mediante destinos, necesita ofrecer suficientes enemigos importantes sobre los que aplicar esas alteraciones. La campaña se convierte así en una primera toma de contacto con un sistema que continuará teniendo utilidad mucho después.
El endgame de Path of Exile también busca mejorar el valor del botín
Uno de los problemas que intenta abordar la versión 3.30 es la acumulación excesiva de objetos. Grinding Gear Games prepara una revisión destinada a reducir la cantidad de equipamiento que aparece en el suelo y aumentar el interés de las piezas obtenidas.
Entre las modificaciones anunciadas, los objetos mágicos de nivel 5 podrán aparecer como bases fracturadas. Por otro lado, la moneda de mayor valor procederá de jefes y monstruos únicos. La intención es que derrotar enemigos especialmente importantes tenga un peso mayor en las recompensas.
El rediseño también alcanza actividades ya conocidas. Mirage, introducida en la liga 3.28, pasará a formar parte permanente del juego y ocupará por completo los mapas en los que aparezca. Beyond contará con portales constantes y un jefe mejorado, mientras que Harvest sustituirá la Arboleda por un nuevo encuentro llamado Sacred Roots.
Settlers recibirá ajustes relacionados con la experiencia y el oro; Delve, Heist y Sanctum mostrarán sus recursos en el Atlas; y Bestiary dejará de exigir la captura de bestias amarillas. Son modificaciones de distinto alcance, pero todas encajan en una misma dirección: revisar cómo funcionan las actividades existentes en lugar de limitarse a sumar otra liga independiente.
Dos Path of Exile activos: qué supone la actualización 3.30
La expansión también llega en un momento particular para Grinding Gear Games. El estudio mantendrá activos sus dos RPG de acción y alternará sus ligas de temporada, mientras Path of Exile 2 prepara su versión 1.0 para diciembre.
Esto significa que el juego original no quedará relegado por la secuela. Covens of Umbra demuestra que todavía hay margen para modificar sus sistemas principales y ofrecer nuevas formas de progresar. Quienes quieran conocer el siguiente paso de la franquicia también pueden consultar las novedades del lanzamiento gratuito de Path of Exile 2 y su versión 1.0.
Path of Exile seguirá siendo gratuito en PC, tanto a través de Steam como del lanzador de Grinding Gear Games. La información sobre la expansión y sus mecánicas puede consultarse en la página oficial de Covens of Umbra.
El 13 de noviembre no llegará solamente una nueva liga de brujas y rituales. El endgame de Path of Exile cambiará en aspectos tan importantes como la elección de actividades, la personalización de los jefes y la calidad del botín. La cuestión será comprobar si esta combinación consigue que cada mapa resulte más interesante sin perder la profundidad que caracteriza al juego.












