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Call of Duty 2027: Activision prepara un cambio necesario

La compañía reconoce el desgaste de sus sagas más conocidas y prepara una nueva identidad para recuperar el interés de los jugadores.

La franquicia bélica más reconocible de Activision se enfrenta a un problema que no se soluciona únicamente estrenando mejores gráficos o nuevos mapas. Después de varios años apoyándose en nombres conocidos, Call of Duty 2027 apunta a convertirse en el comienzo de una etapa diferente. La compañía prepara una nueva subsaga y, aunque todavía quedan muchas incógnitas, el movimiento llega en un momento especialmente delicado para la marca.

Call of Duty 2027 podría romper con una fórmula desgastada

Durante los últimos años, Activision ha apostado por una estrategia bastante previsible. Modern Warfare 2 llegó en 2022, Modern Warfare 3 apareció en 2023 y posteriormente fue el turno de Black Ops 6 y Black Ops 7. Cuatro entregas consecutivas pertenecientes a dos de las familias más populares de la franquicia.

El problema no parece estar únicamente en la calidad individual de cada lanzamiento. La sensación de estar jugando a distintas versiones de una misma propuesta ha terminado convirtiéndose en uno de los grandes desafíos de Call of Duty.

Tyler Bahl, responsable de marketing de Activision, ha reconocido en una entrevista con The Game Business que los jugadores estaban buscando algo diferente. No bastaba con modificar la época histórica o introducir nuevas características: también necesitaban un cambio de tono.

Por eso resulta especialmente interesante que la compañía ya haya sentado las bases de una subsaga inédita. Aunque distintas informaciones sitúan su estreno en 2027, Activision todavía no ha confirmado oficialmente ese año como fecha de lanzamiento.

Black Ops 7 deja una advertencia que Activision no puede ignorar

La decisión adquiere otra dimensión al observar los resultados recientes. Según los datos recogidos por The Game Business, el lanzamiento europeo de Black Ops 7 quedó aproximadamente un 50 % por debajo del registrado por la entrega anterior.

En Estados Unidos, el juego terminó 2025 como el quinto título más vendido del año, una posición inusualmente baja para una franquicia acostumbrada a dominar las listas comerciales.

También existen señales de desgaste en la actividad de los jugadores. Las estimaciones de Ampere recogidas por el mismo medio sitúan la audiencia mensual habitual de Call of Duty cerca de los 40 millones durante 2024, frente a cifras en torno a los 25 millones en distintos momentos de 2026. Conviene matizar que los datos disponibles no incluyen todas las entregas durante todo el periodo.

Esto no significa que Call of Duty haya dejado de ser un gigante comercial, pero sí muestra que su posición ya no resulta tan intocable como hace unos años. Battlefield 6 consiguió convertirse en el shooter más vendido de 2025, otro indicio de que la competencia puede aprovechar cualquier síntoma de agotamiento.

Y aquí aparece una cuestión interesante: ¿necesita Call of Duty recuperar su identidad militar tradicional o encontrar una completamente nueva?

La franquicia lleva tiempo explorando propuestas muy diferentes, incluso dentro de una misma entrega. En Battle4Play ya abordamos esa evolución al hablar de las colaboraciones y los personajes inesperados de Black Ops 6, un ejemplo de cómo su multijugador ha ido incorporando elementos alejados de la estética bélica clásica.

Vanguard, Ghosts y Advanced Warfare demuestran que cambiar no basta

Una nueva subsaga tampoco garantiza automáticamente el éxito. La propia historia de Call of Duty ofrece varios ejemplos de intentos por construir identidades distintas.

Ghosts, publicado en 2013, apostó por un nuevo reparto y una ambientación militar propia. Advanced Warfare introdujo en 2014 los exoesqueletos y una movilidad considerablemente diferente, mientras que Infinite Warfare trasladó buena parte de su acción al espacio en 2016.

Más adelante, WWII recuperó la Segunda Guerra Mundial en 2017 y Vanguard volvió a explorar ese conflicto en 2021. Ninguno de estos títulos terminó consolidando una línea de secuelas comparable a Modern Warfare o Black Ops.

Lo interesante es que Activision no necesita necesariamente inventar una revolución jugable para recuperar el interés. Una ambientación bien elegida, personajes memorables y una campaña con personalidad pueden resultar tan importantes como cualquier innovación técnica.

También conviene distinguir entre crear una nueva marca y desarrollar una nueva forma de jugar. Una entrega podría abandonar los nombres tradicionales y, aun así, conservar prácticamente intactos sus sistemas de combate, progresión y multijugador.

Precisamente ahí estará una de las claves del futuro proyecto: demostrar que su nueva identidad va más allá del título que aparece en la portada.

Modern Warfare 4 será la primera prueba del nuevo rumbo

Antes de conocer esa misteriosa subsaga, Activision tiene una cita importante. Call of Duty: Modern Warfare 4 llegará el 23 de octubre de 2026 a PS5, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch 2.

La nueva entrega pretende recuperar una experiencia militar más seria y cinematográfica. Su campaña abordará un conflicto relacionado con la península de Corea, mientras que también incluirá escenarios como Nueva York, París y Mumbai.

Además, Bahl ha señalado que Modern Warfare 4 cerrará la etapa narrativa más reciente de esta familia de juegos. Eso no implica necesariamente despedirse para siempre de todos sus personajes, pero sí abre espacio para una reorganización de las historias futuras.

El regreso a las consolas de Nintendo también tiene importancia. La franquicia llevaba desde Call of Duty: Ghosts sin recibir una entrega principal en una plataforma de la compañía japonesa. Ya en Battle4Play recogimos los antiguos rumores sobre la llegada de Call of Duty a Nintendo Switch, una posibilidad que durante años no terminó materializándose en un lanzamiento principal.

Modern Warfare 4 tendrá que demostrar que Activision ha escuchado las críticas. Si consigue recuperar parte del entusiasmo perdido, la nueva subsaga podría estrenarse en un escenario mucho más favorable.

Qué debería cambiar el próximo Call of Duty para convencer

Por ahora se desconocen el nombre, la ambientación definitiva, el estudio responsable y las principales novedades jugables del proyecto. Las informaciones que apuntan a un lanzamiento en 2027 todavía deben tratarse con cautela.

Sin embargo, hay varios aspectos que podrían marcar la diferencia. Una campaña independiente permitiría presentar nuevos protagonistas sin arrastrar años de continuidad narrativa. Una dirección artística reconocible ayudaría a distinguir el juego de las entregas anteriores y un multijugador con identidad propia evitaría que la nueva marca pareciese un simple cambio de escenario.

También sería interesante que Activision recuperase la importancia de las experiencias completas desde el lanzamiento, sin depender tanto de las temporadas posteriores para mantener la atención del público.

No se trata de eliminar todo lo que funciona. El manejo de las armas, la respuesta de los controles y el ritmo de los enfrentamientos siguen siendo elementos fundamentales de Call of Duty. La oportunidad consiste en conservar esas fortalezas mientras se construye algo con personalidad propia.

En definitiva, Call of Duty 2027 podría representar una de las decisiones creativas más importantes de Activision en mucho tiempo, siempre que finalmente sea ese el año elegido. Después de tantas secuelas, la gran noticia no es únicamente que vaya a existir una nueva subsaga, sino que la compañía parece haber entendido que sus jugadores necesitan motivos diferentes para regresar.

¿Preferirías un Call of Duty completamente nuevo, con personajes y conflictos inéditos, o recuperarías alguna de las ideas que dejaron Ghosts, Advanced Warfare e Infinite Warfare?

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